Voy a soltar tu barca, desataré los amarres y la veré navegar a la deriva; volveré cada día al muelle, pensaré en ella, en los sitios que recorrerá, las miradas que reunirá, en los pasajeros que transportará, las aguas que la acariciarán.
Pensaré en los cielos que descansarán encima de ellas, cada gota salada que habrá de guardarse entre los tablones; pensaré en la pintura arrebatada por el tiempo, conducida hacia el fondo del mar, en las manos y pies que andarán sobre sus bordes.
Volveré con ella a cuestas cada día, con su imagen presente, volveré a sentarme frente a ese mismo mar que se la llevará, maldiciendo su fuerza, llorando de rabia por la falta, muriendo de pena por la ausencia.
Más y más viejo, seco y podrido, habré de volver religiosamente, neciamente, vanamente.


Al mar
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2 réplicas:
Y de pronto
Penélope se fue, tal vez más lejos que Odiseo
¿Debo tejer y destejer hasta que vuelvas? amor
¿Debo entregarme al recuerdo y llorar tu ausencia?
¿Qué se hace?
¿Cómo te dejo se sufrir?
que chido poema!!! beso
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